dayron vasquez
yesica vasquez
2: Utilizar cartuchos de tinta o tóner reciclados y papel de
menor gramaje
Energías
alternativas, nuevos materiales, son las que requiere el planeta en pos de
utilizar mejor los recursos de los cuales se dispone, atendiendo a los
atributos de cada medio natural y socio-cultural. Experiencias valiosas existen
en varios países, Ias que pueden servir de referencia y adaptarlas a cada
realidad local. Obtención de energía solar, eólica, mareomotriz y de biomasa,
hace ya una década que la están aprovechando las regiones industrializadas,
minimizando costos y protegiendo los recursos y el medio ambiente. Debemos
valorar nuestros Recursos Naturales y la Tecnología y darle un sentido ambiental
de sustentabilidad en el tiempo y en el espacio, mejorando la eficiencia
energética y empleando energías alternativas, más limpias y amigables con el
medio ambiente.
Existe
un desperdicio muy alto en la industria de la energía comercial y en la utilización
de sus productos. Por ejemplo, los sistemas de calefacción eléctricos emplean
una energía de elevado contenido térmico para producir calor degradado, con el
único objeto de permitir la baja de temperatura de una habitación respecto de
la existente fuera de ella. Un gran número de plantas eléctricas emiten calor
residual al medio ambiente en forma de agua caliente o aire o vapor calientes;
sólo en fecha reciente, se han comenzado a construir en muchos países, plantas
mixtas de producción de calor y electricidad.
Con el fin de vender energía de escaso contenido térmico para
calefaccionar las edificaciones. Las técnicas de aislamiento con que se
construyen las viviendas es deficiente, lo que significa un gasto económico y
un consumo energético excesivo, a causa de la fuga evitable de calor a la
atmósfera, en especial en tiempo de bajas temperaturas y conduce a un
sobrecalentamiento del ambiente en tiempo caluroso de verano.
El desarrollo sustentable
requiere manejar los recursos naturales, humanos, sociales, económicos y
tecnológicos, con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida para la
población y, al mismo tiempo, velar porque los patrones de consumo actual no
afecten el bienestar de las generaciones futuras. Dependiendo de las
prioridades asignadas por los gobiernos, las empresas y la población en su
conjunto, cada país aplicará sus propias estrategias para alcanzar el
desarrollo sustentable.
Llevar adelante estas
estrategias requiere modernizar la gestión institucional, especialmente en los países
en desarrollo, con personal técnico, sistemas de información, mecanismos
legales y administrativos, necesarios para planificar cuando los incentivos
racionales son insuficientes (beneficios de gestión y sistemas de control).
Por su parte las empresas deben:
-incentivar un cambio organizacional profundo, que
promueva nuevas y mejores relaciones entre los actores (empresarios,
trabajadores, proveedores, comunidad), favoreciendo con ello un desarrollo
sustentable que valorice la diversidad cultural, social y territorial del país;
-impulsar la responsabilidad ambiental a través del fomento a buenas prácticas y la autorregulación ambiental;
-asumir los efectos ambientales de las conductas organizacionales sobre las personas y el entorno, como parte de un proceso de mejoramiento continuo.
Las estrategias económicas se orientan a
producir más con menos. Esto significa pasar de un crecimiento cuantitativo a
un desarrollo productivo basado en la eficiencia, la innovación, la producción
limpia y en la práctica de las 3Rs (recuperación, reciclaje, reutilización).
Asimismo, implica realizar cambios cualitativos en el patrón de inversión,
tanto pública como privada y social, reencauzándola hacia proyectos
sustentables y de alta rentabilidad social. La escala económica y el consumo
deben ser coherentes con las capacidades regenerativas y asimilativas de los
sistemas globales que sostienen la vida (p.33. Más allá del informe
Brundtland), para lo cual es necesario fijar precios adecuados de los recursos
(recursos escasos), incorporando el costo de aumento de su suministro (mercados
competitivos, incentivos económicos).
Las estrategias ambientales se enfocan a
conservar la biodiversidad genética, de especies y ecosistemas, deteniendo la
extinción y destrucción de hábitat; recuperar aquellos ecosistemas que están
degradados; usar con mayor eficiencia las tierras de cultivo; desarrollar e
implementar estrategias para prevenir el calentamiento global y la destrucción
de la capa de ozono; reducir el uso de combustibles fósiles y sustituirlos con
otras fuentes de energía; gestionar adecuadamente los residuos domésticos e
industriales.
Las estrategias humanas se focalizan en
reducir la explosión demográfica y disminuir la migración hacia las ciudades
fomentando un desarrollo rural sustentable; adoptar medidas que minimicen las
consecuencias de la urbanización; generar políticas de acceso más igualitario a
los recursos básicos, los programas de salud y educación; proteger la
diversidad cultural; estimular la participación ciudadana y combatir la pobreza
absoluta. Asimismo es necesario cambiar los patrones de consumo de la población
para evitar excesos que produzcan sobrecontaminacióna; reducir la creciente
disparidad en salarios; generar más fuentes de empleo para el consumo y los
mercados locales y regionales.
Por último, las estrategias tecnológicas
apuntan a adoptar tecnologías más eficientes y limpias, menos intensivas en el
uso de recursos naturales y el consumo de energía; a preservar las tecnologías
tradicionales de poca contaminación; a poyar políticas gubernamentales para la
rápida adopción de tecnologías mejoradas e instrumentos para acciones que las
fomenten.